El color del agua en Miramar de Ansenuza y la explicación científica

La costa del Mar de Ansenuza sorprendió a los turistas que están vacacionando en Miramar por el color y la transparencia de sus aguas.

La secretaría de Turismo de Miramar de Ansenuza difundió un comunicado para explicar científicamente la extraña tonalidad que presentó el domingo pasado la laguna de Mar Chiquita.
Las principales causas del fenómeno tienen que ver con mucha productividad biológica, gran cantidad de sedimentos/minerales aportados por los ríos tributarios, la presencia de partículas orgánicas e inorgánicas en suspensión y de organismos vegetales realizando su fotosíntesis.


En un trabajo sobre el Mar de Ansenuza de Enrique y Ana Bucher que fue publicado por la Academia Nacional de las Ciencias se sostiene que “la transparencia del agua es un factor importante, por cuanto determina la penetración de la luz y, por ende, de la posibilidad de que los organismos puedan realizar fotosíntesis. La transparencia se ve disminuida por la turbidez, la que a su vez depende de las partículas orgánicas e inorgánicas en suspensión. La turbidez tiende a aumentar con la concentración de sal y en consecuencia, con la densidad del agua, lo que hace
que las partículas permanezcan en suspensión y no precipiten al fondo con la misma facilidad que en el agua dulce. Además, la salinidad acentúa la atenuación de la entrada de luz con la profundidad. En el área de contacto entre el agua dulce volcada por los ríos tributarios y el agua salada, pueden darse complejos procesos de floculación de arcillas y otras partículas en suspensión, los que resultan en cambios importantes en la turbidez”.
Los científicos sostienen que “existe muy poca información relativa a la transparencia en Mar Chiquita. En 1945, Seckt (1945) observó que, en algunos días, el agua era transparente y se podía ver el fondo hasta por lo menos 1,50 m. En otras ocasiones, o aún en el mismo día, la transparencia llegaba apenas a menos de 0,5 m, con extremos de sólo 26 cm. En 1989, se observó que en el centro de la laguna los valores del disco de Secchi –disco de colores
blanco y negro que se sumerge para determinar la penetración de la luz en el agua– oscilaron entre 0,80 m
y 1,50 m, mientras que en las áreas costeras, el rango fue de 0,30 – 0,15 cm. (G. Reati, comunicación personal).
En julio de 2005, los valores oscilaron entre 0,35 y 0,5 m a 10 km al norte de Miramar. Es posible que las variaciones observadas se deban, entre otras razones, a la cantidad de sedimentos aportados por los ríos tributarios (particularmente arcillas, materia orgánica y microorganismos)”.
En relación al color del agua, Enrique y Ana Bucher sostienen que “puede variar considerablemente en Mar Chiquita, como en muchos lagos salados. El color dominante es un verde amarillento, que a veces puede virar a un verde más
intenso durante períodos de alta productividad biológica. Ocasionalmente, puede haber áreas con fuertes tonalidades rojas. Esto puede ser debido a una abundancia excepcional de bacterias fotótrofas del azufre (llamadas también halobacterias por su capacidad de vivir en agua salada), a algunas algas cianofíceas y también a altas concentraciones del crustáceo Artemia franciscana, que se alimenta de dichas algas”.

Cristian Costa Autor

Director del periódico EL TIEMPO Región de Ansenuza, Conductor de noticias en C2NTV.

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